La Cámara de Diputados aprobó este martes el dictamen que incorpora a la Guardia Nacional dentro de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), con un total de 349 votos a favor, 132 en contra y sin abstenciones. Este dictamen establece que la Guardia Nacional funcionará como una fuerza de seguridad pública compuesta por personal militar capacitado en labores policiacas.
De acuerdo con las disposiciones del dictamen, la Guardia Nacional se regirá por el reglamento de reclutamiento de las Fuerzas Armadas, lo que implica la homologación de los grados militares dentro de esta institución. De esta manera, la Guardia Nacional contará con generales, jefes y oficiales, alineándose a la estructura de la Sedena y la Secretaría de Marina (Semar).
Uno de los puntos controversiales del artículo 44 de la ley es la posibilidad de que elementos del Ejército puedan postularse a cargos de elección popular. Todos los grupos legislativos coinciden en señalar que esta disposición ya existía antes de la integración de la Guardia Nacional a la Sedena, aunque ahora también se aplicará a los nuevos integrantes de las Fuerzas Armadas, quienes podrán solicitar licencia para participar en elecciones, cumpliendo con ciertos plazos de separación.
El presidente de la Comisión de Justicia, del partido Morena, destacó que el dictamen busca que la Guardia Nacional colabore con las instituciones policiales a nivel federal, estatal y municipal, lo que implica coordinación y la definición de tareas bajo una supervisión conjunta. Según su perspectiva, esto resultará en una mayor efectividad en la seguridad pública y un mejor manejo de recursos.
La Ley de la Guardia Nacional tiene como objetivos salvaguardar la vida y la integridad de las personas, así como preservar las libertades y promover el orden público.
Por otro lado, los partidos de oposición, en particular el PRI y el PAN, criticaron el dictamen, advirtiendo que representa un giro hacia la militarización del país. Un legislador del PRI argumentó que la creación de la Guardia Nacional va en contra de convenios internacionales y recomendaciones de organismos de derechos humanos, lo que podría poner en riesgo la paz y las garantías individuales.
Los opositores también señalaron que la necesidad de formar la Guardia Nacional responde a la falta de recursos del gobierno para establecer una policía civil adecuada, sugiriendo que se está aprovechando la infraestructura del Ejército para cubrir esta carencia. Asimismo, hicieron un llamado a la publicación de una reforma al artículo 123 constitucional que garantice un salario digno para los policías municipales y estatales, con el fin de mejorar las condiciones laborales de estos elementos de seguridad.




