Durante un análisis en «Noticias de la Mañana» de El Heraldo Televisión, representantes de Movimiento Ciudadano y del Grupo Parlamentario de Morena debatieron sobre las reformas a la Guardia Nacional y al Instituto Nacional Electoral (INE), que serán discutidas en la Cámara de Diputados.
La diputada de Movimiento Ciudadano expuso que la reforma a la Guardia Nacional, aunque tiene antecedentes desde 1917, plantea preocupaciones sobre la posibilidad de que un militar sea designado como gobernador interino en caso de una eventual desaparición de poderes en algún estado.
Por su parte, el vocero de los diputados de Morena defendió la reforma argumentando que permitirá un mejor aprovechamiento de las instalaciones y recursos de la Guardia Nacional. Criticó la idea de que se trata de una militarización del país, enfatizando que se busca garantizar la paz y seguridad a través de un cuerpo civil con formación militar.
Ortega, en su réplica, subrayó que algunas entidades han quedado dependientes de la Guardia Nacional, restando recursos a las fuerzas policiales locales. Llamó a desvincular el tema de la seguridad de la política, citando que la desinformación favorece a la delincuencia organizada.
Respecto a las facultades de la Guardia Nacional para solicitar información de los ciudadanos sin mandamiento judicial, Ávila aclaró que estas se aplicarían solo en casos de urgencia y que seguirían protocolos establecidos mediante ministerios públicos y jueces.
Sobre la reforma electoral promovida por la presidenta municipal, Ortega interrogó la urgencia de redirigir recursos hacia áreas como el desabasto de medicamentos, cuestionando el alto costo de implementar el cambio en el INE. Propuso que el sistema político mexicano necesita un cambio más profundo.
Ávila, en respuesta, reivindicó la necesidad de democratizar la internalidad del INE y optimizar sus recursos, proponiendo que los consejeros sean elegidos mediante un sistema de votación que representa más fielmente al electorado.
Ambos participantes concordaron en la necesidad de que las reformas cuenten con el respaldo de todas las fuerzas políticas para ser efectivas.




