En las últimas jornadas, el estado de Hidalgo ha enfrentado intensas lluvias que han provocado significativos estragos en su infraestructura. La Subsecretaría de Protección Civil estatal reportó la ocurrencia de 51 derrumbes en caminos que han afectado a 35 municipios de la región.
Además, las autoridades han contabilizado 42 árboles caídos, 11 bardas colapsadas y tres postes dañados. Se ha llevado a cabo una evacuación preventiva y se han proporcionado apoyos en diversas colonias afectadas por inundaciones.
Afortunadamente, hasta el momento no se han registrado personas lesionadas a causa de las precipitaciones. Sin embargo, se mantiene un monitoreo constante de las condiciones meteorológicas, ya que se prevén lluvias continuas en los próximos días.
El secretario de Gobierno estatal ha instado a la población a extremar precauciones, señalando que se están supervisando los cauces de ríos y presas para evitar situaciones de riesgo. En particular, se ha enfatizado la importancia de no acercarse a cuerpos de agua que podrían desbordarse y evitar transitar por áreas vulnerables en municipios de la Huasteca, la Sierra Alta y la región Otomí-tepehua.
En respuesta a esta situación, el gobierno de Hidalgo ha solicitado la intervención de las autoridades federales para declarar una emergencia, con el fin de brindar apoyo a los municipios de la zona metropolitana de Pachuca que han sufrido los efectos de las recientes lluvias.




