Un video reciente ha generado gran indignación en redes sociales y en la población mexicana, al mostrar la brutalidad con la que agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE) sometieron a un migrante mexicano indocumentado. La persona en cuestión, un hombre de Morelos, se encuentra entre las víctimas de las redadas impulsadas por las autoridades estadounidenses para llevar a cabo deportaciones masivas de migrantes irregulares.
Lo que ha sorprendido a muchos es que el hijo del migrante, un veterano del Cuerpo de Infantería de Marina de Estados Unidos, se mostró atónito al ver las imágenes en que su padre recibe una golpiza por parte de agentes de la Patrulla Fronteriza, mientras se encontraba inmovilizado en el suelo.
Los eventos ocurrieron en Santa Ana, California, donde testigos grabaron el arresto del migrante, quien fue posteriormente trasladado a un centro de detención de inmigración federal en Los Ángeles, estando actualmente bajo la custodia del ICE.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) ha explicado que el migrante se negó a seguir las órdenes de los agentes y supuestamente amenazó al personal con una herramienta de jardinería. En consecuencia, el DHS indicó que los agentes actuaron de acuerdo con sus protocolos para resolver la situación, alegando que se utilizó la fuerza mínima necesaria.
El hijo del detenido, ya retirado, ha reiterado que su padre no poseía antecedentes penales y lo ha descrito como una persona amable y trabajadora, condenando la violencia empleada durante el arresto como innecesaria.
La presidenta de México ha expresado su rechazo a la detención violenta, calificándola como “una injusticia”. En su declaración, enfatizó el significativo aporte de los migrantes mexicanos al desarrollo de Estados Unidos, resaltando su contribución a diversas áreas laborales.
El gobierno mexicano, a través del Consulado General en Santa Ana, está en contacto con la familia de Narciso Barranco para ofrecer apoyo legal, médico y psicológico. La Secretaría de Relaciones Exteriores ha manifestado que el caso se está monitoreando legalmente para asegurar justicia y responsabilidades hacia los agresores.




