Rolando Daza
Apunte:
El hombre es, en efecto, un ser poco racional. No se suele comportar de manera lógica, pero siempre tiene mucho interés en creérselo o hacer que los otros se lo crean…
Vilfredo Pareto.
En la sociedad, el hombre sensato es el primero que cede siempre. Por eso, los más sabios son dirigidos por los más necios y extravagantes…
Jean de la Bruyere
Donald Trump manda bombardear Irán. Y lo que pareció un titular fue en realidad destrozar un muro: 45 años de limitaciones, diplomacia y ambigüedad estratégica quedaron como cráteres donde antes existían las instalaciones nucleares de Irán.
El bombardeo fue anunciado como un mensaje más, un ataque. Nada de congreso, resoluciones o alianzas. Solo el dedo de un hombre y la atracción por la fuerza bruta. La Casa Blanca habló de un “éxito militar espectacular”. Como si esto fuera un videojuego.
Los bombarderos B2 de los EUA, imperceptibles para los radares, volaron por medio mundo para soltar sus bombas en Irán, apoyando a su socio Israel frente a las amenazas de que los Ayatolás pueden fabricar bombas (armas nucleares para desaparecer al demonio judío) que destruyan el país hebreo.
Las noticias señalan que, Irán ha estado patrocinando durante años a diferentes tropas militares para atacar a los israelíes; grupos como el Hezbola en el Líbano, a Hamás en Gaza que el 7 de octubre de 2023 mató a más de mil personas y secuestró a más de 250. También apoya a los Hutíes de Yemen, grupo terrorista cuyo objetivo es afectar la marina internacional que pasa por el país.
Ahí dio inicio la actual situación que no tan solo afecta a Medio Oriente, ahora a todo el mundo, incluyendo a México. Con ese ataque, se echó a andar la fuerza, el poder del ejército de Israel, sin detenerse a cuidar los aspectos humanitarios de los indefensos palestinos.
Los hutíes, ya participan en la lucha lanzando misiles balísticos contra Tel Aviv. Hay que señalar, Hezbolá, Hamás y las milicias de Irán han estado ausentes, todos dañados por las acciones de Israel. Esta afectación del «eje de resistencia» iraní, altera fundamentalmente los cálculos estratégicos de Teherán. Sin actores que amenacen con represalias, Irán está más expuesto a los ataques israelíes, provocando que las armas nucleares parezcan el único elemento disuasorio contra futuros ataques.
Israel sabe bien que su existencia depende de que Irán no fabrique las bombas, de ahí el iniciar los ataques, sacando al ejército y la fuerza aérea para las hostilidades. En ese momento, Trump los apoyó para destruir los centros de producción de uranio. En contestación, Teherán cerró el Estrecho de Ormuz, por donde circula el 20% del petróleo mundial, así el precio del petróleo superó los 120 dólares por barril. Europa está en pánico. China activa reservas militares. Y los países del Sur observan en silencio.
El problema de Israel con Irán representa mucho más que una crisis en Medio Oriente, es el surgimiento de un capítulo más en las rivalidades nucleares que reconfiguran los riesgos de expansión global durante las próximas décadas.


