El Senado de la República ha concluido el periodo extraordinario de sesiones con la aprobación de la Ley General del Sistema Nacional de Seguridad Pública y la Ley del Sistema Nacional de Investigación e Inteligencia. Estas dos iniciativas se suman a un total de 16 reformas, decretos y nuevas legislaciones aprobadas por la Cámara alta durante este periodo.
La votación sobre las reformas reflejó una profunda división en la oposición. El Partido Revolucionario Institucional (PRI) se opuso a las dos nuevas leyes, argumentando que perpetúan una estrategia de seguridad pública que ha demostrado ser ineficaz. Por otro lado, el Partido Acción Nacional (PAN) y Movimiento Ciudadano (MC) respaldaron la reforma del sistema nacional de seguridad pública, especialmente tras la eliminación del registro de usuarios de telefonía móvil, la creación de un gabinete de seguridad, y la instauración de mesas de paz y programas de certificación policial con participación social.
El coordinador del PAN subrayó que la ley de seguridad pública reconoce el fracaso de la actual estrategia del gobierno, conocida como «abrazos, no balazos». Sin embargo, a pesar de estos consensos, el PAN, junto con el PRI y MC, se manifestaron en contra de la Ley del Sistema Nacional de Investigación e Inteligencia. Su preocupación se centra en que esta legislación establece medidas que podrían vulnerar la privacidad de los ciudadanos al permitir un acceso extensivo a registros administrativos que incluyen datos personales, biométricos, y financieros, entre otros.
El senador del PRI ha expresado que estas reformas legitiman la vigilancia desregulada, permitiendo al gobierno acceder a dispositivos personales y normas de censura. Además, advirtió que la falta de control judicial pone en riesgo las libertades individuales y los derechos sobre la protección de datos personales, caracterizando las reformas como el inicio de un estado policial.
Desde la bancada de Movimiento Ciudadano, se coincidió en que las reformas entregarían al Centro Nacional de Inteligencia y a la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana un acceso sin restricciones a los datos de todos los ciudadanos.
Por su parte, la senadora de Morena defendió las reformas, afirmando que conservan la estrategia orientada a abordar las causas de la inseguridad y fortalecen la Guardia Nacional a través de una adecuada coordinación entre el gabinete de seguridad nacional y los gobiernos estatales.
En términos de resultados, la reforma a la Ley General del Sistema Nacional de Seguridad Pública fue aprobada con 88 votos a favor y 16 en contra. La reforma a la Ley del Sistema Nacional de Investigación e Inteligencia recibió 67 votos a favor, 29 en contra y seis abstenciones.




