Monterrey y su zona metropolitana continúan experimentando las consecuencias de una zona de baja presión que se ha establecido en el norte de México. Este fenómeno meteorológico está generando condiciones de alta humedad e inestabilidad atmosférica, lo que se traduce en cielos nublados y lluvias de moderadas a intensas, así como un ambiente cálido-húmedo.
La baja presión, característica del verano en la región, facilita la entrada de humedad desde el Golfo de México, creando un entorno propicio para el desarrollo de nubes y precipitaciones. A este fenómeno se suma una corriente en chorro subtropical, identificada por el Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Medio Plazo, que incrementa la inestabilidad atmosférica y puede desencadenar tormentas eléctricas localizadas, algunas de las cuales podrían estar acompañadas de vientos fuertes y lluvias intensas en cortos intervalos.
Según el pronóstico del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) del Gobierno federal, en las primeras horas de este miércoles, Monterrey registrará temperaturas alrededor de 22°C, con una probabilidad de 80% de lluvias intermitentes, lo que podría complicar el tránsito matutino en áreas propensas a encharcamientos. A medida que avance el día, se espera que la temperatura alcance hasta 28°C, con cielos mayormente nublados y una probabilidad de 60% de precipitaciones aisladas, particularmente en municipios del occidente del estado.
Al anochecer, el ambiente se mantendrá cálido y húmedo, con temperaturas aproximadas de 23°C. Las lluvias podrían continuar intermitentemente durante la noche, con una probabilidad también del 60%, prolongándose posiblemente hasta las primeras horas del jueves.
Si bien las temperaturas han disminuido respecto a semanas anteriores, el gobierno local advierte que la sensación térmica seguirá siendo elevada debido a la humedad. Se recomiendan varias medidas para prevenir incidentes durante esta temporada de lluvias:
– Evitar transitar por zonas bajas y calles con drenajes obstruidos.
– Conducir con precaución debido a que las superficies mojadas incrementan el riesgo de accidentes.
– Buscar refugio en interiores ante tormentas eléctricas severas y evitar áreas abiertas o estructuras que puedan atraer rayos.
– Asegurar una adecuada ventilación en los hogares para mitigar la acumulación de humedad y prevenir el moho, recomendando el uso de deshumidificadores o aire acondicionado.
Este patrón climático es parte de la transición de Monterrey hacia un periodo con influencias más húmedas, impulsadas por sistemas tropicales y canales de humedad.




