En un alarmante caso de violencia de género, Yosmara, una mujer de 24 años, fue agredida físicamente y sexualmente en Chilpancingo, Guerrero. Los hechos ocurrieron el 28 de junio, cuando la víctima fue hallada en la vía pública, dejando a su madre, quien ha denunciado el ataque, profundamente consternada por el tratamiento que recibió su hija.
La joven fue encontrada en el poblado de Las Lomas, en el municipio de Coyuca de Benítez, con múltiples lesiones visibles, incluida una serie de golpes en distintas partes de su cuerpo, así como con signos de un estado de shock y afectación psicológica. Inmediatamente, fue atendida por elementos de Protección Civil y trasladada a una clínica local para recibir atención médica inicial. Posteriormente, su condición requirió su envío al Hospital General de El Quemado, donde pudo estabilizarse.
Tras el ingreso de Yosmara, su madre acudió al Ministerio Público para presentar una denuncia formal por agresión sexual. Sin embargo, grupos feministas han denunciado que el personal policiaco le hizo saber que la víctima tendría que ser quien interpusiera la denuncia.
Con el paso de las horas, uno de los presuntos agresores se presentó en el hospital acompañado de sus padres, ofreciendo una suma de dinero a cambio de evitar la imputación por violación. Esta situación ha suscitado indignación en la comunidad, especialmente entre colectivos feministas, que demandan justicia y un trato equitativo en la aplicación de la ley.
La madre de la víctima ha expresado su frustración ante la posibilidad de que el agresor no enfrente las consecuencias de sus actos, enfatizando que “no se puede encubrir a un delincuente solo porque tiene padres con recursos económicos». Su demanda es clara: que los responsables de este acto de violencia sean llevados ante la justicia.




