Mercedes y BMW evalúan una colaboración en motores de cuatro cilindros
A pesar de su larga y competitiva historia en la industria automotriz, Mercedes-Benz y BMW están considerando una colaboración que podría marcar un cambio significativo en sus estrategias. Mercedes está explorando un acuerdo para obtener motores de cuatro cilindros de BMW, una medida diseñada para reducir los costos de desarrollo en sus futuros modelos de combustión interna, mientras la compañía se orienta hacia una transición más gradual hacia una gama totalmente eléctrica.
Los primeros modelos de Mercedes equipados con motores de BMW podrían debutar en el mercado en 2027. Además de los motores, las conversaciones se han ampliado para incluir la posibilidad de compartir transmisiones y trenes motrices electrificados, sugiriendo que esta colaboración podría ir más allá de un simple acuerdo de suministro.
Este entendimiento permitiría a Mercedes disminuir considerablemente los costos de investigación y desarrollo para sus modelos de cuatro cilindros, al tiempo que concentraría sus esfuerzos en la ingeniería de motores de seis y ocho cilindros. Por su parte, BMW se beneficiaría de un aumento en ingresos, aprovechando la capacidad de producción adicional en su planta de Steyr, Austria.
Las discusiones han sido caracterizadas como "de alto nivel de planificación y negociaciones" y se anticipa que un anuncio formal podría hacerse antes de finales de 2025. Vale la pena mencionar que, actualmente, Mercedes cuenta con un acuerdo de suministro de motores con Geely, un fabricante chino, que produce un turbo de cuatro cilindros y 1.5 litros utilizado en el modelo CLA híbrido suave. Sin embargo, un socio europeo como BMW podría ofrecer una solución más adecuada para mercados como el norteamericano y ayudar a diversificar la gama de modelos de Mercedes.
Entre las opciones que se consideran se encuentra el motor turbocargado B48 de 2.0 litros de BMW, que ha sido utilizado en una variedad de modelos de BMW y Mini. Este motor, con compatibilidad para configuraciones longitudinales y transversales, podría adaptarse a sistemas híbridos enchufables y actuar como un motor extensor de rango en ciertas aplicaciones.
De concretarse esta alianza, las dos empresas podrían también expandir su producción conjunta más allá de Europa, incluyendo la posibilidad de establecer una instalación de tren motriz en Estados Unidos, lo que les permitiría eludir aranceles y compartir costos de fabricación en un mercado clave.


