Muchos viajeros suelen atar pañuelos, cintas o cordones a sus maletas con la intención de identificarlas más fácilmente en la cinta transportadora del aeropuerto. Sin embargo, esta práctica, aunque parece inofensiva, puede complicar el trabajo de los operarios de los aeropuertos.
Expertos del aeropuerto de Dublín han señalado que atar accesorios a las maletas puede interferir con el proceso de escaneo, ocasionando retrasos en el manejo del equipaje. En los peores casos, estas demoras pueden llevar a que las maletas no lleguen a tiempo a su destino.
El encargado de equipaje de Dublín explica que, si una maleta no logra pasar por el escáner automático, debe ser revisada manualmente, lo que se traduce en tiempos de espera más prolongados y un posible riesgo de que el equipaje se quede en tierra.
Además de esta advertencia, se ofrecen tres recomendaciones para facilitar el tránsito por el aeropuerto. En primer lugar, se sugiere retirar las pegatinas de otros vuelos, ya que pueden ocasionar confusiones durante el escaneo. En segundo lugar, es aconsejable colocar las ruedas de la maleta hacia arriba para evitar daños en estos componentes. Por último, se recomienda evitar llevar mazapanes, un dulce que puede generar alertas, ya que su densidad se asemeja a la de algunos explosivos, lo que podría resultar en inspecciones adicionales.
Otras estrategias indican que colocar una etiqueta de “Frágil” en las maletas puede favorecer su descarga rápida al llegar al destino. Asimismo, hacer el check-in y la facturación lo más tarde posible puede asegurar que el equipaje se cargue al final del proceso, lo que también podría agilizar su descarga, aunque esta última opción implica un riesgo si no se gestionan adecuadamente los tiempos.


