En México, la obtención de un título universitario podría experimentar cambios significativos si se aprueba una nueva propuesta legislativa. La legisladora de Morena, Bertha Osorio Ferral, presentó una iniciativa en la Cámara de Diputados que busca reformar el artículo 14 de la Ley General de Educación Superior. Esta reforma propone que el título se otorgue automáticamente a aquellos estudiantes que finalicen todos los créditos de su carrera, eliminando así la necesidad de presentar una tesis, un examen profesional u otros proyectos adicionales.
Según los fundamentos de la propuesta, el título profesional se concedería a quienes cumplan con los requisitos académicos establecidos en su plan de estudios. La legisladora argumenta que los trámites actuales generan ansiedad y retrasan la incorporación de los egresados al mercado laboral. De acuerdo con su perspectiva, los estudiantes, al completar sus materias, ya han demostrado las competencias necesarias para desempeñarse profesionalmente.
La iniciativa también pone de relieve el impacto emocional que generan los requisitos tradicionales de titulación, sugiriendo que la presión de un examen adicional, tras años de estudios, puede ser abrumadora. Además, se menciona que México presenta una de las tasas más bajas de titulación en comparación con otros países de la OCDE, donde apenas un 17% de los adultos cuentan con un título universitario.
Entre los aspectos críticos de la propuesta se encuentra el costo y el tiempo que conllevan la elaboración de una tesis, factores que contribuyen a demoras en la entrada de los jóvenes al campo laboral. La diputada Osorio Ferral aboga por que la única condición para titularse sea la acreditación de los créditos del plan de estudios, lo que equivaldría a una «titulación automática».
Este no es un tema nuevo en el ámbito educativo mexicano. En 2022, diversas voces, incluidas la del empresario Carlos Slim, propusieron eliminar la tesis y el examen profesional, argumentando que si un estudiante ha aprobado todas sus materias, debería recibir su título automáticamente, similar a lo que sucede en Estados Unidos.
Es importante destacar que, aunque la eliminación de la tesis no es una novedad total, ya que en algunas carreras se ha comenzado a adoptar esta práctica. La Secretaría de Educación Pública ha autorizado que en 17 carreras de instituciones privadas, como Administración y Derecho, la tesis no sea un requisito obligatorio. En la UNAM, por ejemplo, en 2021, solo el 18% de los titulados se graduó presentando una tesis o tesina, optando la mayoría por exámenes generales o cursos adicionales.
La propuesta fue publicada en la Gaceta Parlamentaria y, de ser aprobada, se implementaría al día siguiente de su publicación en el Diario Oficial de la Federación. Este tema continúa generando debates en el ámbito educativo, donde las reformas podrían tener un impacto considerable en la experiencia universitaria y en el futuro laboral de los egresados.


