La Copa Mundial de la FIFA 2026 y el desafío de la piratería en México
La Copa Mundial de la FIFA 2026 se llevará a cabo en un formato inédito, al ser organizada por tres países: México, Estados Unidos y Canadá. Este torneo contará con un total de 104 partidos, en los que participarán 48 selecciones nacionales. El Estadio Azteca, que abrirá el evento, será el primero en la historia en inaugurar tres Copas del Mundo. Sin embargo, el gobierno mexicano se enfrenta a un reto significativo: la venta de mercancía pirata en las calles, tianguis y alrededores de los estadios.
De acuerdo con informes, la FIFA ha registrado 200 marcas para proteger su propiedad intelectual, incluyendo logotipos y términos como "Copa" y "Mundial", así como las mascotas oficiales, representadas por Maple (Canadá), Zayu (México) y Clutch (Estados Unidos). El objetivo es asegurar que solo los productos con licencia oficial puedan ser vendidos dentro de los estadios, en las fan fests y en las zonas aledañas.
El ambush marketing y sus repercusiones legales
Un aspecto clave de esta protección es la inclusión del concepto de "ambush marketing" en la legislación nacional, una práctica que consiste en que marcas no patrocinadoras intentan asociarse con el evento sin pagar por los derechos correspondientes. Esta actividad ha sido tipificada como competencia desleal, permitiendo así que el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) y la FIFA puedan emprender acciones legales inmediatas. Su titular ha declarado que su prioridad es evitar que productos piratas lleguen a los estadios durante el Mundial.
Piratería: un fenómeno más amplio
Los productos falsificados no solo abarcan camisetas y balones; también incluyen juguetes, calzado, papelería y réplicas del trofeo. La calidad de estos objetos es generalmente inferior y carecen de los elementos de autenticación propios de los productos oficiales. La FIFA ha subrayado que la venta de mercancía pirata no solo implica pérdidas económicas, sino que también engaña a los aficionados que creen estar adquiriendo recuerdos genuinos.
Simultáneamente, el gobierno mexicano ha planeado utilizar la proyección global del torneo para promover productos nacionales, trabajando con la FIFA para difundir denominaciones de origen como tequila, mezcal y café, asegurando que sean auténticos y certificados.
Sin embargo, a pesar de estos esfuerzos, la diferencia de precios entre los productos originales y los falsificados plantea un dilema. Los productos licenciados a menudo tienen precios elevados, lo que podría llevar a muchos aficionados a optar por las versiones no oficiales, reflejando una demanda significativa.
Iniciativas contra la piratería y defensa de la propiedad intelectual
El IMPI ha intensificado su colaboración con la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio (CONCANACO SERVYTUR) para fortalecer la marca "Hecho en México" y promover la adquisición de productos originales. Esta iniciativa se complementa con la activación de operativos destinados a eliminar mercancías apócrifas en mercados y centros de distribución, además de facilitar canales de denuncia para empresarios.
Aunque las acciones están dirigidas a la piratería en general, la Ciudad de México ha lanzado operativos específicos que han resultado en la incautación de más de 260 mil piezas de mercancía ilegal en el Centro Histórico y el cierre de bodegas operando sin permisos. Las autoridades locales buscan recuperar espacios públicos y limitar la expansión del comercio informal.
El entorno legal, junto con las operaciones de control, retratan un esfuerzo significativo por parte del gobierno para hacer frente a un fenómeno que, aunque complejo, representa también una clara señal de la popularidad del evento entre la población.


