Los vehículos eléctricos, además de los incentivos fiscales, presentan una serie de ventajas que los hacen cada vez más atractivos. Entre sus principales beneficios se destaca la agilidad en la conducción, gracias a un torque instantáneo que permite una respuesta rápida al acelerador. Además, el mantenimiento resulta más económico y menos frecuente, dado que estos autos carecen de componentes de alto desgaste, como correas, lubricantes y filtros, que son comunes en los automóviles de combustión interna.
En algunos países, ya se registran experiencias positivas con vehículos eléctricos en el servicio de transporte por aplicación. Un conductor de una reconocida plataforma en Brasil ha acumulado más de 200,000 kilómetros en su automóvil eléctrico de la marca BYD, sin presentar problemas significativos en dos años de uso, manteniendo su autonomía original de 405 kilómetros.
En el mercado local, plataformas como Vemo y Uber Green ofrecen taxis eléctricos como una alternativa real frente a los vehículos de gasolina. Sin embargo, uno de los factores más relevantes a considerar es el costo inicial de compra. Por ejemplo, un sedán de combustión popular en el país, como el Nissan Versa V-Drive, tiene un precio de entrada de aproximadamente 285,900 pesos. En contraste, el modelo eléctrico más accesible, el Jac E10X, se sitúa en torno a los 371,000 pesos, lo que representa una diferencia de más de 85,000 pesos.
Para un conductor de Uber que recorre alrededor de 100 kilómetros durante una jornada laboral de 12 horas, el costo de operación con un vehículo de combustión interna es considerable. Este coche consume aproximadamente 9 litros de gasolina, lo que podría traducirse en un gasto de 211 pesos, considerando un precio promedio de 23.51 pesos por litro.
Por el contrario, el Jac E10X muestra un cambio significativo en este escenario: el costo por recorrer la misma distancia con electricidad se reduce a aproximadamente 20.58 pesos, asumiendo una carga en casa con una tarifa específica de la compañía eléctrica local. Calculando un uso mensual similar, el gasto por carga eléctrica sería de aproximadamente 617.6 pesos, en comparación con los 6,726.72 pesos que costaría llenar el tanque de gasolina.
Adicionalmente, los vehículos eléctricos requieren mantenimiento menos frecuente, con intervalos que pueden espaciados hasta alcanzar los 30,000 kilómetros. En cambio, el primer servicio de un automóvil de gasolina es necesario a los 10,000 kilómetros, con un costo promedio de alrededor de 2,300 pesos.
La rentabilidad de la inversión en un auto eléctrico puede comenzar a materializarse tras recorrer entre 70,000 y 100,000 kilómetros, lo que equivale a un periodo de entre 3 y 5 años, considerando ahorros en combustible y costos de mantenimiento. La transición hacia la movilidad eléctrica sigue generando un amplio debate en torno a su viabilidad y beneficios a largo plazo.


