General Motors ha decidido cesar la producción de la Chevrolet BrightDrop, una van eléctrica que había sido anunciada como parte de su agresiva estrategia de electrificación. Aunque su lanzamiento en México se confirmó a mediados del año pasado, los resultados no cumplieron con las expectativas, llevando a la compañía a anunciar el fin anticipado de este modelo.
La firme determinación de General Motors se basa en la baja demanda del mercado para furgonetas eléctricas, un sector que, a diferencia de lo proyectado, no ha evolucionado de manera favorable. Adicionalmente, la eliminación de los créditos fiscales para vehículos eléctricos y las fluctuaciones en las regulaciones también han contribuido a esta situación. La producción de la BrightDrop se realizaba en la planta de CAMI en Ingersoll, Ontario, donde la fábrica operaba a solo la mitad de su capacidad y la producción de la van había estado suspendida desde mayo.
La compañía ha indicado que no trasladará la producción de BrightDrop a otro lugar, lo que implica que las ventas se detendrán una vez que se agote el inventario disponible en Canadá, Estados Unidos y México.
Las dos versiones de la Chevrolet BrightDrop, la 400 y la 600, fueron introducidas en México en enero de este año, enfocándose en el segmento de reparto de última milla con capacidades de carga que oscilan entre 11.7 y 17.4 metros cúbicos. En términos de autonomía, dependiendo de la batería, podían recorrer entre 280 y 437 kilómetros con una sola carga. Sin embargo, con un precio inicial de $1,764,100 pesos, la aceptación en el mercado ha sido escasa, reportándose solamente cinco ventas en el país hasta ahora, según datos del INEGI.


