El gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, enfrentó una recepción hostil durante el funeral del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, donde se escucharon abucheos y reclamos por parte de los asistentes. Al llegar al evento, se registraron gritos de protesta que incluían frases como «¡Fuera, asesino!» por parte de algunos ciudadanos que se congregaron en la entrada del lugar.
A pesar de los intentos por bloquear su acceso, el gobernador logró ingresar al recinto acompañado de un grupo de personas. Sin embargo, al momento de su salida, fue recibido nuevamente con reproches, entre ellos «¿por qué huyes?», «delincuente» y «fuera, hipócrita».
A través de sus redes sociales, Ramírez Bedolla publicó imágenes donde aparece junto a la familia del alcalde Manzo. En un mensaje, expresó su intención de brindar apoyo a la madre y a la esposa del fallecido, subrayando la necesidad de acompañar a las familias en momentos difíciles. Reconoció que el asesinato del alcalde ha causado una profunda indignación en la comunidad y aseguró que su administración se compromete a actuar de manera diligente para garantizar justicia y restablecer la paz en Uruapan.


