La presidenta de la Ciudad de México ha expresado su intención de presentar un innovador vehículo eléctrico desarrollado en el país durante la inauguración del Mundial 2026. Este minivehículo, conocido como Olinia, busca consolidar la imagen de la innovación mexicana en el ámbito automotriz. El anuncio se realizó en el marco de la apertura de un centro dedicado a la formación en inteligencia artificial, donde se afirmó que el prototipo del Olinia se encuentra en fase final de desarrollo.
El proyecto Olinia, impulsado como una iniciativa de Estado, involucra a varias instituciones educativas y gubernamentales, incluyendo la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación, así como al Tecnológico Nacional de México, el Instituto Politécnico Nacional y la Universidad Nacional Autónoma de México. Más de 200 académicos de Puebla han dedicado meses a diseñar un vehículo compacto, que se adapte efectivamente a las condiciones de movilidad del país.
El desafío fundamental ha sido crear un automóvil eléctrico que ofrezca más de 100 kilómetros de autonomía y que pueda alcanzar una velocidad de 90 kilómetros por hora, con el objetivo de reemplazar mototaxis y taxis pequeños en diversas comunidades. Su diseño prioriza la eficiencia y funcionalidad, con un enfoque en la ligereza y una estructura robusta. Las pruebas iniciales sugieren que el Olinia podrá cargarse en cualquier tipo de enchufe y estará destinado a zonas urbanas.
En el interior, se contempla un espacio reducido pero funcional, con materiales plásticos adecuados para recorridos cortos. Se espera que las versiones de producción cuenten con un tablero digital y conectividad móvil, buscando ofrecer un vehículo accesible, seguro y alineado con los estándares modernos de movilidad limpia.
El proyecto no se limitará a la presentación del prototipo; existe una intención concreta de llevar el Olinia a producción nacional. Las autoridades están evaluando alternativas de fabricación a gran escala, tanto a través de una empresa pública como en colaboración con el sector privado, asegurando que se mantengan los derechos sobre las patentes.
El manejo de la propiedad intelectual ha sido una prioridad, con el objetivo de reinvertir las regalías en el desarrollo tecnológico del país. Diversas empresas mexicanas, con experiencia en motores eléctricos y ensamblaje automotriz, ya se encuentran colaborando en este ambicioso proyecto.
Aunque inicialmente se dependerá de algunos componentes importados, la meta es sustituirlos progresivamente con piezas fabricadas en México, promoviendo así la industria nacional y demostrando la capacidad del país para producir vehículos eléctricos competitivos sin necesidad de corporaciones extranjeras.
Los primeros modelos del Olinia se prevén en un rango de precios entre 90,000 y 150,000 pesos y estarán disponibles en tres versiones: una de una sola plaza, otra destinada al transporte urbano tipo mototaxi, y una última para carga ligera. El objetivo es convertir al Olinia en un símbolo de movilidad accesible, y, si se cumplen los plazos establecidos, la presidenta podría llegar al Mundial 2026 al volante de este distintivo vehículo eléctrico, el primero de su tipo completamente mexicano en el siglo XXI.


