Las investigaciones sobre el asesinato de Carlos Manzo permanecen abiertas en múltiples direcciones, especialmente en relación con las circunstancias que llevaron al abatimiento del atacante, según declaraciones del gobernador del estado de Michoacán. El mandatario indicó que se está indagando la razón detrás del disparo que resultó en la muerte del presunto homicida tras un forcejeo con las autoridades.
Durante una conferencia de prensa, el gobernador fue consultado sobre la posibilidad de que el crimen tuviera motivaciones políticas, a lo que respondió que se están explorando todas las líneas de investigación sin descartar ninguna opción.
El gobernador también proporcionó información sobre el dispositivo de seguridad que protegía a Manzo, quien contaba con un equipo de ocho escoltas y un segundo círculo de seguridad formado por la Guardia Nacional. Se está revisando minuciosamente qué ocurrió para que la seguridad del edil se viera comprometida.
Actualmente, la Fiscalía del Estado se centra en identificar a la célula de delincuencia organizada responsable del ataque y en esclarecer la motivación detrás del mismo. El gobernador destacó que la fiscalía está realizando un trabajo serio y responsable en conjunto con la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, así como sus áreas de inteligencia.
Cabe recordar que el ataque, ocurrido el 2 de noviembre durante las celebraciones del Día de Muertos, resultó fatal para el entonces presidente municipal de Uruapan, quien fue agredido frente a su familia. Este hecho se inscribe en un contexto de creciente violencia en el estado, donde han sido asesinados líderes sociales y políticos, así como activistas locales. Días antes del ataque a Manzo, también fue asesinado el líder citrícola Bernardo Bravo, conocido por su oposición a la extorsión que sufren los trabajadores de este sector y por denunciar los precios bajos impuestos a la venta del limón.


