Ignacio Ambriz, actual director técnico del Club León, fue reconocido en una emotiva ceremonia de investidura al Salón de la Fama del Fútbol en Pachuca. Durante su discurso, Ambriz no pudo contener las lágrimas al rendir homenaje a sus entrenadores, compañeros de equipo y a su padre, quien ha sido una figura fundamental en su vida personal y profesional.
En el evento, Ambriz recibió el galardón de manos de su excompañero Alex Aguinaga. Visiblemente emocionado, recordó a sus entrenadores, quienes lo ayudaron a formarse como persona y profesional. «A mis entrenadores, que me ayudaron a crecer como persona», expresó, interrumpido por su evidente emoción.
También mencionó la importancia de sus compañeros, quienes le enseñaron a competir y a comprender el verdadero significado del fútbol. En un momento de particular sensibilidad, dedicó unas palabras a su padre, agradeciéndole por inculcarle valores como el respeto, el trabajo duro y la honestidad. «Hoy no está conmigo, pero sé que donde esté, estará contento de lo que he realizado», indicó entre lágrimas.
El técnico también compartió anécdotas de su infancia, recordando con cariño a su hermana, quien predijo que un día daría «maromas» en el estadio Azteca. En medio de su reconocimiento, no faltaron los agradecimientos hacia su familia, a quienes mencionó con una sonrisa de satisfacción.
Ambriz, que actualmente está en su segunda etapa como entrenador del Club León, tiene un historial exitoso, incluido un campeonato obtenido en el torneo Guardianes 2020. La ceremonia subraya no solo su trayectoria en el fútbol mexicano, sino también la profunda conexión que ha mantenido con sus raíces y seres queridos a lo largo de su carrera.
En otro orden de ideas, se comentó que la venta del Club León será analizada por la Liga MX en diciembre, un tema que podría tener implicaciones significativas en el futuro del club.


