La reciente implementación de la conocida como «Ley Silla» ha suscitado expectativas entre autoridades, legisladores, cámaras y sindicatos, quienes la consideran un avance significativo en los derechos laborales en México. Sin embargo, diversos trabajadores han manifestado que en la práctica, la ley no se está aplicando adecuadamente.
La normativa tiene como objetivo garantizar que aquellos empleados que permanecen de pie durante más de tres horas diarias dispongan de una silla para descansar, una medida que busca proteger su salud. A pesar de ello, muchos trabajadores de tiendas departamentales, autoservicios y otros servicios continúan realizando su jornada de pie, y en algunos casos, solicitar un breve descanso puede llevar a reprimendas por parte de sus superiores.
Expertos sobre la materia han señalado que el fallo en la aplicación de la ley puede deberse a la ambigüedad en las fechas de inicio y al hecho de que las inspecciones por parte de las autoridades laborales no comenzarán hasta el año 2026. Esta situación pone de manifiesto las dificultades que aún enfrentan los trabajadores para acceder a condiciones laborales más justas y saludables.


