Escasa asistencias en la marcha de la Generación Z en Ciudad de México
La marcha convocada por la Generación Z en Ciudad de México, tuvo lugar el jueves y solo reunió a aproximadamente doscientas personas. La baja participación de jóvenes fue atribuida, según varios asistentes, al miedo y a la represión vivida en manifestaciones anteriores, así como a los cortes de tráfico que dificultaron el acceso a la concentración.
Varios manifestantes señalaron que las acciones del gobierno, especialmente la reciente represión y el cierre de estaciones del metro, contribuyeron a la falta de afluencia. Uno de los asistentes destacó que estas medidas reflejan un temor del gobierno hacia la ciudadanía y una resistencia a escuchar sus demandas.
El recorrido programado fue bloqueado por las fuerzas de seguridad en su intento de llegar al centro de la capital, donde se llevaría a cabo el desfile militar por la conmemoración de la Revolución Mexicana. La coincidencia de ambos eventos había suscitado preocupaciones por posibles disturbios, dado que la manifestación anterior resultó en numerosos heridos entre policías y civiles.
A pesar de las preocupaciones, la marcha transcurrió sin incidentes. Desde el Ángulo de la Independencia hasta la Glorieta de las Mujeres que Luchan, los manifestantes fueron acompañados por un importante despliegue policial, que impidió su paso hasta la finalización del desfile.
Una manifestante, que prefirió permanecer en el anonimato, expresó que la situación del país no es tan favorable como se comunica y pidió a los políticos que dejen de buscar culpables y se enfoquen en solucionar los problemas actuales. Durante el breve recorrido, se alzaron consignas como "¡El pueblo unido, jamás será vencido!" y "¡Queremos protección, no represión!".
Otro joven participante subrayó la necesidad de un cambio y precisión la independencia del movimiento respecto a partidos políticos. En un documento publicado, la Generación Z exigió una mayor representación ciudadana en el Congreso, el combate a la corrupción y el fortalecimiento de la seguridad local con supervisión comunitaria ante la creciente violencia generada por el crimen organizado.
La Secretaría de la Defensa Nacional, en un gesto cauteloso, ajustó la ruta del desfile cívico-militar del 20 de noviembre, acortando su trayecto, en un contexto donde las tensiones sociales permanecen latentes y la demanda de un cambio significativo se hace sentir en una parte del electorado.



