Tragedia en Zacatecas: Recordando a los cazadores desaparecidos
Guanajuato.- Hace quince años, los cazadores del Barrio del Coecillo en León, Guanajuato, vivieron una de las tragedias que impactó a nivel nacional cuando diez de ellos fueron secuestrados en Zacatecas. Las autoridades locales arrestaron a estos hombres, quienes formaban parte del Club Cinegético Caza, Tiro y Pesca “Aldama” y poseían los permisos necesarios para practicar la cacería de venados, guajolotes y jabalíes.
De los diez cazadores, dos lograron escapar. Uno de ellos, un joven de 15 años, narró a su regreso a León cómo vivió la masacre en la que su padre fue uno de los ocho asesinados y aparentemente calcinados en la sierra de Morones.
El sobreviviente, ahora de 30 años, ha recibido apoyo psicológico desde entonces, y tras una reciente recreación del suceso con agentes de la Fiscalía General de la República, enfrenta de nuevo el trauma de aquel día fatídico. Su madre sigue anhelando justicia y un lugar para sepultar dignamente a su esposo.
Familiares de otras víctimas, como Lourdes Valdivia, quien perdió a su esposo y a su hijo, continúan buscando respuestas y justicia. Valdivia recuerda cómo ambos hombres se despidieron un día antes de ser desaparecidos mientras se dirigían de cacería, y solicita con urgencia saber qué ocurrió realmente con ellos.
La investigación también ha sido un tema de discusión. A pesar de la detención de varios policías implicados en la entrega de los cazadores a un grupo delictivo, los familiares creen que el apoyo oficial ha sido insuficiente. “El procurador nos recibió amablemente, pero no nos apoyó en nada”, lamenta Valdivia.
Después de la tragedia, varios de los presuntos responsables murieron en enfrentamientos con militares, y aunque ciertas evidencias fueron recuperadas, las familias notaron un cierre prematuro de la investigación por parte de las autoridades.
El dolor y la incertidumbre persisten a medida que las familias, unidas en el colectivo Fuerzas Unidas por los Desaparecidos en México, continúan su búsqueda de justicia y verdad. A quince años de los sucesos, mantienen la esperanza de que algún día puedan ofrecer un descanso final a sus seres queridos. La Fiscalía General de la República ha asegurado que las investigaciones continúan, pero los familiares se sienten frustrados por la falta de avances concretos.
“Es lo mismo que nos dicen desde hace quince años”, concluye Valdivia, reafirmando el compromiso de los familiares de seguir la lucha por la verdad y la justicia.


