La presidenta de México se reunió recientemente con representantes de diversas empresas, organismos y asociaciones implicadas en las operaciones de carga del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA). Esta reunión ocurrió un mes después de que Estados Unidos decidiera suspender todos los vuelos de aerolíneas mexicanas desde esta terminal.
A través de sus redes sociales, la mandataria subrayó que este encuentro es el segundo con directivos de compañías nacionales e internacionales. Sin embargo, no proporcionó detalles específicos sobre los temas discutidos o los acuerdos alcanzados durante la reunión, que finalizó poco después de las 12:30 horas.
Es relevante recordar que el 28 de noviembre, el Departamento de Transporte de Estados Unidos anunció la revocación de la aprobación de 13 rutas actuales o planificadas de aerolíneas mexicanas hacia ese país, además de la suspensión de todos los vuelos de pasajeros y carga desde el AIFA. El titular de dicho departamento justificó esta decisión al señalar que México había «cancelado y congelado ilegalmente» vuelos de aerolíneas estadounidenses por un periodo de tres años sin repercusiones.
Esta afirmación se relaciona con un decreto emitido por el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador en 2023, que prohibió las operaciones de carga en el Aeropuerto Internacional Benito Juárez (AICM), obligando a las aerolíneas a trasladar sus operaciones al AIFA.
De acuerdo con el Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior, Inversión y Tecnología (COMCE Noreste), el AIFA alcanzó un volumen total de carga de aproximadamente 447 mil toneladas en 2024, movilizando en los primeros seis meses de 2025 un total de 184 mil toneladas de carga internacional.


