La policía de Londres ha decidido no abrir una investigación criminal en relación con las acusaciones contra el expríncipe Andrés, quien, según se informa, solicitó a un miembro de su escolta que investigara a Virginia Giuffre en 2011. Giuffre ha acusado al príncipe de abusos sexuales cuando era menor de edad.
Ella Marriott, jefa del Mando de Crímenes Especializados, explicó que, tras evaluar información reciente, no se han encontrado «pruebas adicionales de actos delictivos o de mala conducta», por lo que no se tomarán medidas adicionales.
Marriott recordó que en 2015 se recibieron denuncias relacionadas con el fallecido Jeffrey Epstein y su pareja Ghislaine Maxwell, que incluían supuestos casos de tráfico sexual en Londres en 2001, época en la que Giuffre habría tenido contacto con Andrés. Tras consultar con la fiscalía y las autoridades estadounidenses, Scotland Yard decidió en 2016 no continuar con la investigación en el Reino Unido. Esta decisión fue revisada en varias ocasiones entre 2019 y 2022, manteniéndose sin cambios cada vez.
Recientemente, un medio de comunicación publicó que el antiguo duque de York, conocido hoy como Andrés Mountbatten-Windsor, habría solicitado información sobre Giuffre, proporcionando su fecha de nacimiento y número de seguridad social. No obstante, Andrés ha negado haber tenido contacto con Giuffre, a pesar de la controversia en torno a una fotografía que muestra a ambos juntos en 2001 y el acuerdo financiero que se alcanzó en 2022 para resolver una demanda civil.
La familia de Giuffre expresó su «profunda decepción» ante la decisión de la policía de cerrar la investigación, señalando que se tomó sin consultarlos y sin proporcionar explicaciones. A través de un comunicado, afirmaron que «no se ha hecho justicia» y que tanto su hermana como las demás sobrevivientes merecen un tratamiento adecuado.
Con el aumento de la presión sobre Andrés debido a sus vínculos con Epstein, el rey Carlos III retiró al expríncipe de todos sus títulos reales en octubre pasado y ha comenzado a tomar medidas para que Andrés abandone su residencia actual en los terrenos del castillo de Windsor, donde no paga alquiler, trasladándose, presumiblemente, a una vivienda privada en Sandringham.


