Un tiroteo ocurrido durante un festival judío en Bondi, Sídney, ha dejado 15 víctimas mortales, de las cuales cinco han sido identificadas por las autoridades locales. Entre los fallecidos se encuentran dos rabinos y un ciudadano francés, cuyo gobierno ha expresado su compromiso de erradicar el antisemitismo y combatir el terrorismo en todas sus formas.
El ataque tuvo lugar en un evento que celebraba la festividad judía de Janucá, congregando a cerca de mil personas en un parque cercano a la playa, un destino turístico muy concurrido. Dos hombres armados con rifles abrieron fuego a las 6:40 de la tarde hora local, resultando en la muerte inmediata de 14 personas y el fallecimiento de otras dos, incluyendo una niña de 10 años y un hombre de 40, en un hospital.
Las edades de las víctimas oscilan entre los 10 y los 87 años, y cinco heridos se reportan en estado crítico. Las autoridades han confirmado que los sospechosos del atentado son un hombre de 50 años, quien murió en un enfrentamiento con la policía, y su hijo de 24 años, que se encuentra hospitalizado bajo custodia.
Uno de los presuntos atacantes ha sido identificado como Naveed Akram, originario de Bonnyrigg, mientras que su padre, Sajid Akran, es el segundo sospechoso. La investigación continúa para identificar a todas las víctimas y esclarecer el atentado.


