El Centro Pro Derechos Humanos (Centro Prodh) ha informado que, el 15 de diciembre, la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) emitió una recomendación al Ejército en relación con el homicidio de las niñas Leydi y Alexa, quienes perdieron la vida en Badiraguato, Sinaloa, durante el pasado mes de mayo.
La recomendación, identificada como 201VG/2025, detalla violaciones graves a los derechos humanos ocurridas durante la administración de Claudia Sheinbaum, específicamente por la ejecución arbitraria de dos menores de 7 y 11 años a manos de elementos del Ejército mexicano. Se menciona que las víctimas formaban parte de una familia que ya había sido objeto de abusos militares en 2008, cuando un integrante fue privado de la vida, hecho que fue llevado ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
El Centro Prodh ha señalado que la CNDH no realizó un análisis exhaustivo sobre las implicaciones del caso en el contexto de la política de seguridad pública que promueve un mayor despliegue militar. Asimismo, criticó la falta de propuestas de medidas que prevengan la repetición de incidentes similares.
Adicionalmente, se omite la crítica a la Fiscalía General de Justicia Militar por su práctica de abrir investigaciones paralelas en casos de violaciones graves a derechos humanos, lo cual podría legitimar las actuaciones iniciales de las fuerzas armadas.
La recomendación establece que las niñas fallecieron como resultado del uso indebido de la fuerza por parte de los militares, junto con la vulneración de sus derechos y la integridad de los sobrevivientes. Como medidas reparatorias, se exige una disculpa formal por parte de la Secretaría de la Defensa Nacional.
Es relevante recordar que el 6 de mayo, elementos de seguridad federal y la Fiscalía General de Justicia del Estado fueron supuestamente emboscados por un grupo armado en la comunidad de El Naranjo, lo que llevó a que los efectivos del Ejército respondieran. La familia de Leydi y Alexa, que transitaba por la zona, se vio atrapada en el fuego cruzado, resultando en la muerte de ambas niñas y dejando a otros miembros con heridas graves.
El Centro Prodh subraya que las versiones iniciales de las autoridades indicaron que había ocurrido un enfrentamiento, aunque esta afirmación no ha sido desmentida ni corregida públicamente. El caso de Leydi y Alexa ejemplifica los efectos adversos de una política de despliegue militar sin mecanismos efectivos de rendición de cuentas, en un entorno donde las instituciones que deben actuar como contrapesos, incluida la CNDH, han sido debilitadas.


