El primer ministro de Australia, Anthony Albanese, ha anunciado que el gobierno llevará a cabo una revisión exhaustiva de los sistemas de inteligencia del país tras reconocer «problemas reales» en su funcionamiento, evidenciados por el reciente ataque en Bondi.
En declaraciones realizadas a la emisora pública ABC, Albanese subrayó la importancia de analizar las operaciones del sistema de inteligencia y de reconsiderar decisiones pasadas, en particular un informe de 2019 relacionado con uno de los presuntos atacantes del atentado ocurrido el domingo.
«Es evidente que han existido problemas significativos. Necesitamos examinar cómo operan nuestros sistemas y cómo interactúan las agencias federales y estatales, ajustando la cooperación entre los servicios de inteligencia, seguridad y fuerzas policiales», indicó el primer mandatario. Además, explicó que el gabinete nacional, que incluye a los primeros ministros estatales y a jefes de gobierno territoriales, trabaja para mejorar la coordinación en este ámbito.
Estas declaraciones se producen tras conocerse que los dos presuntos autores del ataque en Bondi habían viajado a Filipinas en noviembre para recibir entrenamiento militar. Albanese también enfatizó que siempre se puede avanzar en la lucha contra el antisemitismo y que el informe de la enviada especial para esta causa, Jillian Segal, será un documento en evolución y sujeto a seguimiento continuo.
La reciente escalada de violencia se ha manifestado en un tiroteo en la playa de Bondi, donde un evento organizado por la comunidad judía se tornó en tragedia, con un saldo de 16 muertos, incluido uno de los atacantes, y decenas de heridos. Los presuntos perpetradores, un padre y un hijo, han sido identificados como Sajid y Naveed Akram, vinculándose el ataque a la ideología del Estado Islámico (EI), según lo afirmado por el primer ministro.


