El Mercado 2 de Abril, el más antiguo de la Ciudad de México, se enfrenta a una crisis crítica que amenaza su continuidad. Desde el año 2020, la extorsión ha aumentado considerablemente, afectando a numerosos negocios que se ven forzados a operar bajo amenazas, y muchos se han visto obligados a cerrar sus puertas.
Grupos criminales, asociados con organizaciones como La Unión Tepito, han tomado el control de locales en el mercado y en áreas circundantes, como La Merced. Estos grupos imponen cuotas iniciales, exigen pagos periódicos y hasta “aguinaldos”, todo ello bajo un marco de violencia e intimidación. Los comerciantes, temerosos de represalias, han optado por mantener silencio, mientras describen un sistema de cobros que varía según el tipo de negocio, el cual se ejecuta con completa impunidad.
“Si el gobierno no hace nada por nosotros, que nos permitan defendernos”, expresó un locatario que prefirió no revelar su identidad, citando su preocupación por represalias.
Esta situación ha llevado a que la violencia ya haya cobrado vidas, resultando en el cierre indefinido de varios locales, a pesar de estar cerca de zonas del Centro Histórico bajo vigilancia intensa. La crisis que atraviesa el Mercado 2 de Abril es un reflejo de una problemática mayor en la seguridad y bienestar de los comerciantes en México.


