Reacción oficial en Venezuela ante las recientes amenazas de Estados Unidos
Las autoridades venezolanas han expresado su rechazo a las recientes declaraciones del presidente de Estados Unidos, quien anunció un «bloqueo total y completo» de los buques petroleros sancionados que operan en el país sudamericano. En un comunicado conjunto, los líderes de la Fiscalía, la Contraloría General y la Defensoría del Pueblo calificaron esta acción como una «escalada brutal» contra la soberanía de Venezuela y su derecho al comercio internacional.
El fiscal general, durante una transmisión en el canal estatal, instó a los pueblos y gobiernos de América a unirse en defensa de la autodeterminación de las naciones latinoamericanas frente a lo que consideran una «brutal arremetida imperial». Las autoridades también denunciaron la intención de establecer «gobiernos títeres» para explotar los recursos naturales de la región.
El presidente venezolano ha interpretado el despliegue militar estadounidense en el Caribe como un intento de desestabilización y ha afirmado que las acciones de Estados Unidos están dirigidas a derrocarlo. Por su parte, el mandatario estadounidense defendió su postura, asegurando que su objetivo es combatir el narcotráfico y que Venezuela se encuentra rodeada por una fuerza naval significativa.
Las autoridades venezolanas reiteraron su apoyo al gobierno de Maduro, manifestando su disposición a respaldar cualquier medida dentro del marco del derecho internacional que proteja los derechos de la nación en materia de recursos naturales y comercio. En su declaración, hicieron un llamado a la solidaridad y a la unidad de América Latina y el Caribe en la lucha contra lo que consideran imperialismo norteamericano.
Esta reciente tensión entre Venezuela y Estados Unidos se intensificó después de que el Comando Sur estadounidense llevó a cabo operaciones en aguas internacionales, resultando en la incautación de un petrolero que transportaba crudo venezolano, lo que ha contribuido a la disminución de los envíos de petróleo del país en medio de nuevas amenazas de incautaciones adicionales.



