El Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia expresó su preocupación ante las acciones del gobierno de Estados Unidos en relación con Venezuela, instando a no cometer errores que podrían afectar la navegación internacional. Esta declaración surge tras la reciente orden del gobierno estadounidense de bloquear petroleros sancionados que operan en aguas venezolanas, en un esfuerzo por intensificar la presión sobre el régimen de Nicolás Maduro.
Desde la incautación de un petrolero sancionado frente a las costas de Venezuela, los buques que transportan crudo han permanecido anclados en aguas venezolanas, evitando riesgos de confiscación.
El ministerio ruso también destacó que Venezuela es un aliado estratégico, enfatizando la necesidad de que Estados Unidos se abstenga de intervenir en una situación que podría tener «consecuencias impredecibles para todo el hemisferio occidental». A través de un comunicado, mencionó la perspectiva de Simón Bolívar, subrayando el derecho de los países a elegir a sus propios líderes y la importancia de que esta decisión sea respetada internacionalmente.
Rusia reafirmó su apoyo al gobierno de Maduro, manifestando su deseo de que se normalice el diálogo entre Washington y Caracas, y reiteró su solidaridad con el pueblo venezolano ante las dificultades actuales.



