El grupo yihadista Estado Islámico (EI) ha celebrado el atentado contra la comunidad judía en Sídney, Australia, ocurrido el pasado domingo, a través de su publicación semanal Al Naba, aunque no ha reivindicado directamente la acción. En el editorial titulado «El orgullo de Sídney», el EI afirmó que, aunque aún no se ha enfrentado directamente a los judíos, sus seguidores han continuado planificando ataques en su contra.
La organización enfatizó que su retórica ha instado a perpetrar ataques contra judíos y cristianos durante sus festividades y reuniones, señalando con desdén que, en el reciente atentado, «los judíos sangraban en las calles de Australia» tras haber sido objetivos de un ataque motivado por sus consignas.
El ataque, que tuvo lugar durante una celebración del Janucá, dejó un saldo de 15 fallecidos, cuyas edades oscilaron entre los 10 y 87 años. La Policía australiana ha presentado 59 cargos contra uno de los atacantes, Naveed Akram, de 24 años, que incluye 15 por asesinato y uno por terrorismo. Su padre, Sajid Akram, de 50 años, fue abatido por la Policía durante el incidente.
Las investigaciones iniciales sugieren que ambos atacantes actuaron de manera independiente, influenciados por la ideología del EI. Hasta la fecha, se ha comunicado que viajaron en noviembre al sur de Filipinas, región en la que operan células extremistas. Aunque el EI no reclamó la autoría del ataque, su reacción es similar a casos previos en los que han inspirado actos de violencia sin asumir la responsabilidad directa.



