Protestas agrícolas en Europa contra el acuerdo UE-Mercosur y subsidios retrasados
Agricultores en varias ciudades europeas, incluyendo Bruselas, Francia, Grecia y el Reino Unido, han organizado bloqueos de carreteras en respuesta al acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y el Mercosur, así como para demandar el pago de subsidios que han sido retrasados. Estas manifestaciones se producen en un contexto de creciente descontento social, exacerbado por un escándalo de corrupción en Grecia.
En Bruselas, los productores agrarios expresaron su oposición al pacto mediante la obstrucción de calles con tractores, así como el lanzamiento de productos agrícolas y fuegos artificiales. Su preocupación principal radica en el posible impacto negativo del acuerdo en sus medios de vida, además de una inquietud más amplia sobre un posible aumento del apoyo a partidos de ultraderecha en la región.
Italia se ha sumado a la oposición encabezada por Francia al acuerdo, que busca eliminar gradualmente los aranceles sobre una amplia gama de bienes entre la UE y los países del Mercosur: Brasil, Argentina, Uruguay, Paraguay y Bolivia. El presidente francés ha instado a revisar los términos del acuerdo, argumentando que los agricultores ya enfrentan múltiples desafíos y no deben ser sacrificados en este contexto.
Las autoridades de transporte informaron sobre el impacto de los bloqueos en la red vial, específicamente en las rutas que conectan diversas regiones de Francia, lo que indica que la situación es dinámica y podría extenderse a otras áreas en las próximas horas.
En Grecia, los agricultores han decidido extender los bloqueos de carreteras y autopistas durante las vacaciones navideñas, exigiendo subsidios atrasados en medio de la crisis de corrupción. A pesar de las ofertas del gobierno para comenzar negociaciones, los campesinos han optado por mantener sus protestas, aunque han accedido a despejar algunas vías para facilitar el tránsito de vehículos particulares.
La situación en Grecia se complicó cuando el organismo de seguridad social agrícola retuvo millones de euros en cotizaciones, lo que ha alimentado aún más la frustración en el sector. Aunque los subsidios fueron finalmente liberados, la desconfianza perdura.
En el Reino Unido, la inquietud entre los agricultores se ha manifestado a través de protestas en Londres, centradas en un nuevo impuesto sobre la herencia que podría afectar gravemente a quienes poseen tierras agrícolas. Los manifestantes han llevado tractores a la capital como parte de su estrategia para presionar al Parlamento y al partido Laborista en la discusión de la nueva legislación financiera.
Las movilizaciones en varios países evidencian la creciente preocupación de los agricultores europeos por las políticas económicas y su futuro, en un contexto de inestabilidad política y social.



