El Ejército de Estados Unidos destruyó recientemente dos embarcaciones, supuestamente cargadas con drogas, en aguas internacionales del Pacífico Oriental, lo que resultó en la muerte de cinco individuos presuntamente involucrados en operaciones de narcotráfico. Este ataque se enmarca dentro de la operación ‘Lanza del Sur’, la cual busca combatir el tráfico de drogas en el Caribe y el Pacífico.
El Comando Sur de Estados Unidos, a cargo de la operación, indicó que la acción militar fue ordenada por el secretario de Guerra y argumentó que las embarcaciones transitaban por rutas conocidas del narcotráfico. Se reporta que, desde el inicio de esta campaña en agosto, más de treinta embarcaciones han sido destruidas y alrededor de un centenar de personas han perdido la vida, presuntamente vinculadas al crimen organizado.
Este aumento en la intensidad de las operaciones militares ha suscitado un debate en el Congreso sobre la legalidad de estas acciones, especialmente tras un ataque polémico en septiembre, que resultó en la muerte de supervivientes de un primer ataque en el Caribe.
El despliegue militar estadounidense en la región también ha incrementado la presión sobre el gobierno de Venezuela, que Washington acusa de estar vinculado a actividades del narcotráfico, una acusación que el gobierno de Caracas rechaza.



