El Comando Central de Estados Unidos ha llevado a cabo ataques contra más de 70 objetivos del Estado Islámico en Siria, en respuesta a la muerte de dos soldados estadounidenses en un ataque en Palmira. Esta operación, denominada “ataque ojo de halcón”, busca desmantelar la infraestructura del grupo terrorista y eliminar a sus combatientes y materiales bélicos.
El titular del Departamento de Guerra destacó que las acciones fueron una “respuesta directa” a la reciente agresión en la que murieron dos sargentos estadounidenses, así como un civil. En total, se emplearon más de 100 municiones de precisión en los ataques coordinados por fuerzas estadounidenses y jordanas.
Desde la administración del presidente Donald Trump se subrayó que estas acciones no constituyen el inicio de una guerra, sino una contundente reacción ante la amenaza que representa el Estado Islámico. Además, se enfatizó que Estados Unidos se mantendrá firme en la defensa de su personal.
El ataque en Palmira, realizado el sábado anterior, dejó como resultado la muerte de dos militares y un civil, así como varios heridos. Según las autoridades, el perpetrador del ataque fue neutralizado en el momento del incidente. Las acciones recientes buscan no solo castigar a los responsables, sino también abrir un camino hacia un futuro más estable en la región si se logra erradicar al Estado Islámico.



