El gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, exhortó a los ayuntamientos del estado a seguir la decisión del gobierno estatal de eliminar por decreto las multas de tránsito, con el argumento de priorizar la seguridad vial y erradicar prácticas de corrupción como el cobro de “mordidas” o extorsiones.
Durante un encuentro con medios en Casa Michoacán, el mandatario subrayó que la medida no es obligatoria para los municipios, que conservan su autonomía y facultades, pero invitó a que «demos el paso a favor de los ciudadanos». Señaló además que, de sumarse, los ayuntamientos enviarían «un mensaje muy interesante para todo el país» y contribuirían a generar confianza y atraer turismo al garantizar que no se aplicarán cobros indebidos a quienes transiten por las carreteras estatales.
Ramírez Bedolla calificó la medida como una decisión radical pero necesaria, y señaló que el decreto publicado en el Periódico Oficial del Estado busca enfocarse al cien por ciento en la seguridad de las personas que circulan por el territorio estatal y no se plantea como una política recaudatoria, pues, dijo, carece de relevancia en el ingreso total de la entidad.
El gobernador aclaró que, aun con la eliminación de multas, los elementos de seguridad vial podrán realizar observaciones y revisiones conforme a la Ley de Movilidad vigente, y que la intención es, de manera paralela, eliminar «la corrupción de tajo» asociada al cobro de sanciones.
El llamado del Ejecutivo estatal plantea un cambio dentro de la política de control vial en Michoacán y abre la discusión sobre la coordinación con los municipios y los efectos que esta medida pueda tener en la seguridad, la fiscalización y la percepción ciudadana.



