La divulgación de las rutinas nocturnas del papa León XIV —su uso de aplicaciones y juegos en línea— resulta relevante para la comunidad pues refleja un acercamiento del pontificado a la tecnología y puede influir en la imagen pública y en la comunicación con fieles y colaboradores.
Registros de una plataforma de aprendizaje de idiomas muestran que un usuario identificado como «Robert» se conectaba a las 3 de la mañana con el nombre de usuario @drprevost, coincidente con el que usaba el pontífice antes de su elección.
Un mensaje directo le preguntó: «Santo Padre, son las tres de la madrugada, ¿qué está haciendo?». La veracidad del uso de la aplicación fue confirmada por su hermano, que señaló que estudia alemán en esas horas.
El papa, de 70 años y nacido en Chicago, domina varios idiomas y utiliza el teléfono móvil para comunicarse por correo electrónico y mensajería instantánea.
También dedica unos minutos antes de dormir a juegos en línea como Wordle y Words With Friends, especialmente en partidas con su hermano, como forma de distracción y vínculo familiar.
Fuera de lo digital, practica deportes con regularidad, ha considerado instalar un pequeño gimnasio en el Palacio Apostólico y en su residencia de Castel Gandolfo, y reserva tiempo para tenis y natación en su día libre.
El relato de estas actividades cotidianas aporta elementos sobre la vida privada del liderazgo religioso y abre un debate sobre la presencia digital de las autoridades y su repercusión en la comunidad.



