La extensa gira presidencial tiene impacto directo en comunidades al llevar supervisión de obras, atención pública y canales para gestionar demandas locales, según el propio gobierno.
La presidenta informó que ha recorrido 104,372 kilómetros en poco más de un año en el cargo, cifra que equivaldría a 2.6 vueltas a la Tierra.
El desglose señala 84,407 kilómetros por vía aérea y 19,965 kilómetros por vía terrestre.
Aunque ha participado en cumbres internacionales como el G20 en Brasil y el G7 en Canadá, la mandataria ha reiterado que su prioridad es atender asuntos domésticos.
Vinculó el balance de kilometraje con su “agenda de territorio”, que incluye inauguraciones, supervisión de carreteras y hospitales y actos oficiales en la capital.
En la lista leída en Palacio Nacional constan, por ejemplo, 10 visitas al Estado de México; 10 a Hidalgo y Veracruz; nueve a Puebla; seis a Guerrero, Morelos, Querétaro y Quintana Roo; y cinco a Campeche y Oaxaca.
Las peticiones que le plantean las comunidades varían por región y abarcan desde temas agrícolas hasta seguridad y salud.
El gobierno afirma que busca responder con políticas generales, programas, seguimiento institucional y atención directa durante las giras como parte de su estrategia de cercanía.



