La apreciación del peso frente al dólar afecta directamente el poder adquisitivo, el valor de las remesas y los costos de importación para familias y empresas locales, por lo que su evolución es relevante para la economía comunitaria.
El peso registró su cuarta jornada consecutiva de ganancias y se ubicó en 17.92 por dólar, por debajo de la barrera de 18 unidades, según datos del Banco de México.
En la sesión cotizó entre un mínimo de 17.91 y un máximo de 17.94, niveles no vistos desde julio de 2024.
La moneda acumula un avance del 0.55% desde el 18 de diciembre; en lo que va de diciembre suma 2.1% y en el año registra un alza de 14.2%.
Analistas de Banco Base atribuyen la apreciación al debilitamiento del dólar, que retrocedió 0.33% en su índice ponderado y tocó un mínimo no observado desde el 3 de octubre.
Ese debilitamiento se relaciona con la publicación de datos económicos en Estados Unidos, como el crecimiento trimestral del PIB, variaciones en la producción industrial y una caída sostenida en la confianza del consumidor.
Además, aumentó la incertidumbre por comentarios sobre posibles cambios en la orientación de la política monetaria de la Reserva Federal, tras declaraciones acerca del objetivo de inflación.
En la canasta amplia, las divisas con mayores ganancias fueron el real brasileño (1.14%), el dólar neozelandés (0.83%), el rublo ruso (0.72%), la corona noruega (0.72%) y la corona sueca (0.72%).
En contraste, se registraron depreciaciones en el florín húngaro (0.31%), la lira turca (0.16%), el won surcoreano (0.03%), la rupia de Indonesia (0.02%) y la rupia india (0.01%).
La presidenta de México afirmó en su conferencia matutina que el peso “está bien” y atribuyó su fortaleza a factores como el crecimiento económico, la reducción de la inflación, aumentos salariales y la reducción de la jornada laboral.
La más reciente encuesta de expectativas del sector privado del Banco de México proyecta un tipo de cambio de 18.5 pesos por dólar para 2025 y 19.23 para 2026.



