La localización del último cuerpo tras la caída de una aeronave de la Marina cerca de Galveston, Texas, confirma la magnitud del siniestro y subraya el impacto en las familias afectadas y en los protocolos de traslados médicos internacionales de la comunidad.
La Secretaría de Marina, a través de la Armada de México, informó que se elevó a seis el número de fallecidos de las ocho personas que viajaban en la aeronave.
Las dos personas que sobrevivieron al accidente se encuentran estables y reciben atención médica.
Según reportes iniciales, las sobrevivientes son una enfermera y la madre de un niño con quemaduras severas que era trasladado a Estados Unidos.
Entre los fallecidos figura un niño de dos años, confirmado por la Guardia Costera de Estados Unidos, y un agente de la Marina localizado posteriormente.
La aeronave bimotor transportaba a cuatro tripulantes de la Marina y a cuatro civiles; el traslado era hacia el hospital pediátrico de Galveston en colaboración con la Fundación Michou y Mau.
El vuelo había despegado de Mérida, Yucatán, con destino al Aeropuerto Internacional Galveston Scholes.
El accidente ocurrió en aguas cercanas a Galveston poco antes de las 15:17 hora local; testigos señalaron que había muy poca visibilidad por niebla.
Las autoridades mantienen las investigaciones para determinar las causas del siniestro y revisar protocolos de seguridad en traslados médicos aéreos internacionales.



