Varios funcionarios mexicanos han quedado impedidos de viajar a Estados Unidos durante la temporada navideña debido a la revocación de sus visas, lo que afecta a gobernadores, alcaldes y otros servidores públicos con implicaciones locales en diversas entidades.
La decisión fue tomada por la administración estadounidense encabezada por Donald Trump, que este año revocó los permisos de viaje a una serie de políticos, en su mayoría vinculados al partido Morena.
Fuentes informan que alrededor de 50 personas se verían afectadas. Entre los funcionarios que han reconocido públicamente la pérdida del visado están la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila, y su pareja Carlos Torres; el alcalde de Nogales, Juan Francisco Gim; el exgobernador de Guerrero Héctor Astudillo Flores; el presidente municipal de Puerto Peñasco, Óscar Eduardo Castro; y José Luis Dagnino, alcalde de San Felipe, Baja California.
La exalcaldesa y diputada morenista Hilda Araceli Brown declaró haber devuelto su visa en un consulado estadounidense en el marco de una investigación por su presunta relación con el Cártel de Sinaloa.
Aunque varios políticos han hecho pública la revocación de su visa, se estima que hay decenas más que carecen actualmente de ese permiso de viaje.
Según fuentes citadas por medios, Estados Unidos no está obligado a justificar la revocación de una visa y el umbral para retirarla es mucho menor que para imponer sanciones o iniciar procesos judiciales; un funcionario del Departamento de Estado señaló que las visas, incluidas las de funcionarios extranjeros, pueden ser revocadas en cualquier momento por actividades contrarias al interés nacional de Estados Unidos.




