Las interrupciones en los aeropuertos estadounidenses pueden afectar a viajeros de la región y a quienes tienen conexiones internacionales, al alterar itinerarios y conexiones desde y hacia aeropuertos clave del noreste del país. La situación complica la movilidad en plena temporada de mayor tránsito de pasajeros.
Tormentas invernales han provocado cancelaciones y demoras masivas en vuelos dentro de Estados Unidos, coincidiendo con el periodo de mayor afluencia en las terminales aéreas. Las perturbaciones se concentran en varias regiones y han generado congestiones en carreteras además de en el tráfico aéreo.
Datos del portal FlightAware registraron más de 7,000 vuelos cancelados y cerca de 1,300 retrasos, con mayor impacto en los aeropuertos que sirven al área metropolitana de Nueva York —John F. Kennedy, LaGuardia y Newark— y en el aeropuerto internacional de Boston.
En la ciudad de Nueva York las acumulaciones de nieve alcanzaron los 10 centímetros, dentro del intervalo previsto, mientras que zonas de Long Island registraron entre 17,7 y 19 centímetros. Las condiciones afectaron la circulación y las operaciones en las pistas en varias terminales.
El Servicio Nacional de Meteorología advirtió que un segundo sistema invernal amenaza la región del medioeste y que se espera su intensificación antes de avanzar hacia la zona de los Grandes Lagos. El organismo señaló la posibilidad de ventiscas y acumulaciones de nieve superiores a 30 centímetros en áreas del Alto Medio Oeste y de los Grandes Lagos.
La Administración de Seguridad en el Transporte anticipó un volumen récord de pasajeros para la temporada festiva, con más de 44 millones de personas previstas y un pico de aproximadamente 2,86 millones de viajeros en su jornada de mayor tránsito, lo que aumenta la vulnerabilidad del sistema ante nuevas perturbaciones meteorológicas.


