En Tapachula, Chiapas, organizaciones religiosas y comunitarias advierten sobre grandes asentamientos de migrantes que afectan a zonas parroquiales de la ciudad fronteriza con Guatemala. La presencia de personas de varias nacionalidades ha alterado la dinámica en barrios periféricos y parroquias locales.
La Diócesis responsable de la Pastoral de la Movilidad Humana en Tapachula señaló que los asentamientos, antes compuestos principalmente por centroamericanos, se han ampliado e incluyen personas procedentes de Haití, Cuba, Venezuela, Guatemala y El Salvador. Sus responsables indican que hay grupos y personas varadas que viven en espacios parroquiales y colonias.
Las autoridades religiosas expresaron preocupación porque muchos migrantes permanecen a la espera de cambios en la política migratoria de Estados Unidos y porque quienes ocupan estos asentamientos reciben menos atención que los albergues. Señalaron además que, aunque en los refugios hay migrantes muy necesitados, en los asentamientos algunas personas ya realizan trabajos informales.
Desde la iglesia local llamaron a fomentar la integración y a crear buenas relaciones entre la población mexicana y las personas migrantes, subrayando el papel de la comunidad parroquial como espacio de frontera que requiere acompañamiento y apoyo.
El clero criticó también la respuesta del gobierno mexicano, al considerar que no ha estado a la altura de la magnitud del fenómeno migratorio y que continúa siendo un asunto pendiente para las autoridades.
Tapachula, con una población estimada en alrededor de 350 mil habitantes, se ha consolidado como uno de los principales puntos de recepción de solicitudes de asilo en el país. La Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados reportó más de 52 mil solicitudes de asilo a nivel nacional, de las cuales aproximadamente el 66% se registraron en Chiapas, con Tapachula como principal punto de recepción.
Líderes sindicales locales señalaron que en todo el municipio hay cientos de personas migrantes que llevan meses en el lugar y que algunos han conseguido empleo formal en negocios de la zona. Reconocieron la presión sobre servicios y mercados laborales y describieron la presencia migratoria como una necesidad que genera tensiones.
Un dirigente afirmó que la migración es un fenómeno ligado a la pobreza de la región fronteriza y advirtió sobre el impacto en una zona que enfrenta crisis económica, con más personas buscando trabajo del que existe.
Migrantes entrevistados destacaron que, aunque varios llegaron con la intención de continuar hacia Estados Unidos, han encontrado ofertas de trabajo y trato respetuoso en Tapachula, lo que ha llevado a algunos a plantearse quedarse a vivir en la ciudad. Varias personas migrantes han manifestado además su preocupación por posibles endurecimientos en las políticas migratorias en Estados Unidos.
El gobierno mexicano ha defendido que los encuentros de migrantes irregulares en la frontera norte han disminuido durante el año, mientras que organismos internacionales indican que haitianos, cubanos y hondureños figuran entre las principales nacionalidades presentes, aunque en Tapachula se alojan personas de muchos otros países.


