En Irapuato, el Gobierno del Estado impulsa una política de reconversión productiva que prioriza la inversión y el acompañamiento a empresas para alinearlas con los nuevos modelos de consumo y fortalecer la economía local. La iniciativa busca proteger empleos y mejorar la competitividad de las unidades productivas del estado.
La administración, bajo el liderazgo de la gobernadora, dirige sus esfuerzos hacia las personas y las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas mediante programas que combinan recursos y apoyo institucional. La titular de la Secretaría de Economía describió la reconversión productiva como una respuesta a cambios en los patrones de consumo, donde crece la demanda de productos sostenibles, trazables y personalizados.
La estrategia se articula en tres ejes: inteligencia de mercado, para analizar tendencias generacionales y oportunidades en alianza con cámaras y organismos empresariales; innovación de procesos, con programas de apoyo a tecnologías 4.0, diversificación productiva y criterios sustentables que aumenten productividad y márgenes; y acompañamiento permanente, que incluye asesoría, capacitación y vinculación a nuevos mercados.
Los recursos estatales se orientan a la modernización tecnológica y a proyectos con mayor valor agregado y criterios de sustentabilidad, mientras el acompañamiento institucional busca facilitar la transición hacia el consumo moderno. Se enfatiza la toma de decisiones basada en datos y la creación de esquemas de certidumbre para los empresarios.
La política económica se coordina con la iniciativa privada para afrontar desafíos globales y fortalecer el ecosistema productivo del estado, con el objetivo de aumentar la competitividad y la adaptación a las nuevas tendencias del mercado.


