El gobierno de México, a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), ha informado que el cumplimiento de los faltantes de agua destinados a Estados Unidos, conforme al Tratado de Aguas de 1944, podría completarse hasta octubre de 2030. La SRE aseguró que esta entrega no compromete el abasto de agua en el país, el cual está garantizado para consumo humano y actividades agrícolas.
El Tratado estipula que México debe proporcionar un volumen anual de agua a Estados Unidos a partir de seis afluentes mexicanos. Sin embargo, se contempla que el cumplimiento de este volumen puede no ser anual debido a condiciones de «sequía extraordinaria». En tales casos, se permite que las entregas se realicen en ciclos de cinco años, con la posibilidad de reponer los faltantes acumulados al final de un ciclo en el siguiente.
Durante el ciclo 2020-2025, la cuenca del río Bravo enfrentó «condiciones de sequía históricas» que impidieron a México cumplir con su cuota total. En consecuencia, el Tratado permite que el país disponga de un ciclo adicional que concluirá en 2030 para atender estos faltantes.
Asimismo, la SRE destacó las acciones que está llevando a cabo el gobierno mexicano para mejorar la gestión del agua en la región fronteriza, a través de programas de tecnificación enfocados en la conservación y optimización de recursos hídricos en los distritos de Tamaulipas y Chihuahua.
El 12 de diciembre, ambos países alcanzaron un acuerdo para liberar 249 millones de metros cúbicos de agua de los que México ya dispone, gracias a las precipitaciones recibidas en la temporada de lluvias. La SRE precisó que se están definiendo planes para gestionar las entregas de agua en el actual ciclo, en colaboración con las autoridades estadounidenses, con una fecha de cierre programada para el 31 de enero de 2026.
Las negociaciones entre ambos gobiernos se intensificaron luego de que se emitieran amenazas de imposición de aranceles por parte de Estados Unidos si México no entregaba los 246.6 millones de metros cúbicos solicitados de acuerdo con el tratado. Este acuerdo ha sido motivo de atención, dado que el tratado de 1944 regula la gestión de los ríos Colorado, Bravo y Conchos entre ambas naciones, con obligaciones recíprocas que persisten en el tiempo.


