Durante el calentamiento antes del partido contra el Cruzeiro, en el que el Santos se jugaba su permanencia en la Primera División, Neymar recibió una curiosa oferta desde las gradas. Mientras el delantero realizaba ejercicios, un aficionado le gritó que le ofrecía su rodilla, en referencia a su propia lesión. A pesar de las molestias, Neymar decidió no operarse para estar disponible en el desenlace del torneo, en el que su equipo estaba luchando contra el descenso.
Con una sonrisa, el jugador respondió levantando dos dedos, indicando que «necesitaba las dos rodillas».
En el transcurso del partido, el Santos se impuso con un contundente 3-0, asegurando así su lugar en la división y clasificándose para la Copa Sudamericana. Al concluir el encuentro, Neymar expresó su emoción y anunció que se tomará un respiro de diez días antes de someterse a la cirugía de su rodilla, una decisión que había postergado para jugar estos últimos partidos. Además, dejó claro que su objetivo final es participar en la Copa del Mundo.


