En la Ciudad de México, el Consejo Ciudadano para la Seguridad alertó sobre un aumento en la suplantación de páginas web de servicios turísticos, un riesgo directo para quienes planean viajes en esta temporada vacacional. La advertencia apunta a la afectación local por fraudes que afectan a usuarios de la capital y de todo el país.
El organismo identificó a Volaris, Aeroméxico, Hoteles Riu y Booking como las páginas más suplantadas mediante técnicas de «spoofing». Estas suplantaciones se emplean para montar los llamados «montaviajes», estafas que ofrecen paquetes falsos a precios atractivos.
Según el Consejo, se han analizado más de 1,600 reportes relacionados con este tipo de fraudes. Las cantidades reclamadas en los casos documentados van desde 5,000 hasta 2 millones de pesos.
El organismo advirtió que las temporadas vacacionales representan una ventana de oportunidad para los estafadores, quienes aprovechan la alta demanda para ofrecer paquetes fraudulentos hacia destinos populares. Los destinos con mayor concentración de estafas son Cancún, seguido de Acapulco, Huatulco y Puerto Vallarta.
El delito se comete en internet en el 58% de los casos y afecta con mayor recurrencia a mujeres, que representan el 63% de las víctimas, frente al 37% de hombres. La directora de Atención Ciudadana del Consejo señaló que alrededor del 90% de las personas afectadas acude al organismo cuando el fraude ya se ha consumado, lo que evidencia la necesidad de reforzar la prevención.
Como medidas preventivas, el Consejo recomienda investigar a la empresa antes de contratar un paquete, revisar calificaciones y comentarios en redes y sitios oficiales, y consultar referencias en la Procuraduría Federal del Consumidor y el registro de la Secretaría de Turismo. También sugiere desconfiar de precios excesivamente bajos, verificar el sitio web antes de pagar y conservar evidencia de la transacción para facilitar denuncias.
En estados turísticos como Quintana Roo, uno de los más afectados por este ciberdelito, la alta afluencia de visitantes aumenta el riesgo de afectación económica y de reputación, por lo que las autoridades y proveedores de servicios deben intensificar la vigilancia y las acciones de prevención.


