Un agente de la Policía Estatal Cibernética ha hecho un llamado a la ciudadanía respecto al aumento de reclutamientos fraudulentos a través de redes sociales. En declaraciones recientes, se advirtió que estas estafas no solo tienen el objetivo de obtener beneficios económicos, sino que también pueden llevar a las víctimas a participar en actividades delictivas vinculadas al crimen organizado.
Los esquemas de reclutamiento se dividen en dos categorías principales. La primera implica ofertas laborales falsas que prometen altos ingresos por trabajos sencillos y en línea. Los estafadores solicitan un adelanto monetario para cubrir «costos de papelería», seguros o uniformes. Después de realizar el pago, las víctimas son bloqueadas, perdiendo tanto su dinero como la expectativa de empleo.
Existen variantes en las que inicialmente se pagan pequeñas sumas, incentivando tareas simples en plataformas de mensajería, como dar «me gusta» a publicaciones o seguir cuentas. Este enfoque busca generar confianza en las víctimas antes de solicitar montos más elevados a cambio de ficticios «ascensos».
La segunda modalidad de reclutamiento, aún más preocupante, está relacionada con organizaciones criminales que utilizan redes sociales y videojuegos en línea para atraer a jóvenes, especialmente aquellos de entre 14 y 17 años. Se hacen pasar por empresas de seguridad privada que ofrecen empleos atractivos y capacitación, apuntando incluso a perfiles con educación universitaria para roles específicos. Estas tácticas son sofisticadas, ya que las organizaciones operan como si tuvieran un departamento de recursos humanos estructurado.
El riesgo no se limita a la pérdida de dinero, sino que estas intervenciones pueden culminar en situaciones de trata de personas o desapariciones forzadas. Durante los primeros contactos, los delincuentes recaban información personal de las posibles víctimas, que van desde datos básicos hasta documentos de identificación. En caso de que la persona no colabore, los delincuentes pueden intensificar el acoso.
Frente a esta situación, se insta a los padres a mantener un monitoreo constante sobre las actividades en línea de sus hijos. Se enfatiza la importancia de la concientización sobre los riesgos asociados a internet, así como la necesidad de no compartir información personal. En caso de recibir amenazas, se recomienda no responder y denunciar de inmediato ante las autoridades.
La Policía Estatal Cibernética opera de manera continua, asegurando su disponibilidad para atender reportes y brindar apoyo a la comunidad. La colaboración y la denuncia temprana son esenciales para prevenir estos crímenes y proteger a los ciudadanos.




