Morelia, Michoacán. El presidente municipal de Morelia expresó su desacuerdo con la reciente propuesta del partido Movimiento Ciudadano en la Cámara de Diputados, que busca declarar la desaparición de poderes en Michoacán, en respuesta al creciente clima de violencia en la entidad.
En declaraciones a medios locales, el alcalde afirmó que la desaparición de poderes no es una solución viable, enfatizando que no observa un escenario que justifique tal medida. Según su perspectiva, esta acción se reserva para situaciones de colapso total en las estructuras de gobierno, pero aseguró que tanto el Poder Legislativo como el Ejecutivo están operando en la actualidad. Sin embargo, reconoció la necesidad de mayor apoyo federal y recursos para fortalecer al gobierno estatal.
Esta propuesta se origina en medio de la creciente preocupación por la ingobernabilidad en Michoacán, la cual ha sido acentuada por actos violentos, incluyendo el reciente asesinato del alcalde de Uruapan. La coordinadora de la bancada de Movimiento Ciudadano en el Congreso, argumentó que la ola de violencia, que incluye asesinatos de autoridades locales y presuntas colusiones entre funcionarios y grupos criminales, ha llevado a una crisis que impide el ejercicio adecuado de los poderes públicos en el estado.
De acuerdo con la legisladora, el artículo 76 de la Constitución permite que la Cámara de Diputados solicite al Senado esta declaración, bajo la premisa de que no existen condiciones para el funcionamiento normal de la administración pública. Si el Senado evalúa y aprueba la propuesta, podría resultar en la designación de un gobernador provisional.
La solicitud de desaparición de poderes en Michoacán no es un fenómeno nuevo. Precedentes similares se han presentado en el pasado, como en 2013 y en 2024, cuando se planteó la falta de seguridad pública en el estado. En esos momentos, los legisladores argumentaron que el vacío de poder y la violencia generalizada justificaban la intervención federal.
El caso más reciente de desaparición de poderes en Michoacán ocurrió en Penjamillo, donde el Congreso estatal tomó medidas drásticas debido a la renuncia de todos los miembros del Cabildo tras la agudización de la violencia local, derivando en la creación de una junta de gobernabilidad. Este contexto pone de manifiesto la complejidad de la situación política y de seguridad en Michoacán, así como las tensiones entre diferentes niveles de gobierno en la búsqueda de soluciones efectivas.


