Al asumir la presidencia de la Mesa de Coordinación Metropolitana, el nuevo líder hizo un llamado urgentemente a dejar de lado las diferencias partidistas. Subrayó que los desafíos que enfrenta el estado de Nuevo León, tales como la contaminación, la inseguridad y la falta de movilidad, son problemas que trascienden los colores políticos y requieren soluciones concretas y efectivas.
Durante su intervención, enfatizó la necesidad de trabajar unidos para lograr resultados que beneficien a las familias de la región, evitando distracciones y conflictos innecesarios. Ante la presencia del gobernador y alcaldes metropolitanos en el Palacio de Gobierno, afirmó que la pluralidad política debe ser vista como una fortaleza democrática, instando a una colaboración que priorice el bienestar de la ciudadanía por encima de los intereses de grupo.
El nuevo presidente de la mesa abogó por una postura pragmática y realista en la gestión pública, enfocándose en los problemas cotidianos que afectan a los habitantes de la Zona Metropolitana. Insistió en que la colaboración efectiva entre el gobierno federal, estatal, municipal, la iniciativa privada y la sociedad civil es fundamental para abordar los grandes retos de Nuevo León, tales como la inseguridad, la desigualdad, la erosión de valores y el daño ambiental.
Además, recordó la importancia de los momentos para gobernar en lugar de competir, una declaración que resonó en su discurso al citar a la presidenta del país. Afirmó que es un tiempo propicio para construir una agenda común que contemple resultados tangibles para la ciudadanía.
Con su elección al frente de la Mesa de Coordinación Metropolitana, el líder expresó su compromiso de fomentar un diálogo continuo y una corresponsabilidad en la gestión local, buscando así una mejora en la calidad de vida de los nuevoleoneses.



