Esperance derrotó 1-0 al Al Ahly en el partido de ida de los cuartos de final de la Liga de Campeones de África.
El encuentro se decidió por un penalti.
Al sonar el silbato final, el árbitro metió la mano en la bolsa de su camiseta y sacó una tarjeta roja.
Primero colocó las manos detrás y luego las adelantó, dejando la cartulina visible.
Personal de seguridad rodeó al colegiado para impedir que se le acercaran.


