Recientemente, ha surgido una controversia en torno a la fallecida actriz Silvia Pinal, tras la filtración de un audio en el que se escucha a una enfermera maltratando verbalmente a la emblemática figura del Cine de Oro. En este registro, la enfermera exige que Pinal guarde silencio mientras esta intenta defenderse.
La reacción de los seguidores de la actriz fue inmediata, generando indignación por el trato recibido. Según informes, esos incidentes ocurrieron en 2022, antes del fallecimiento de Pinal en noviembre de 2024. En el transcurso del escándalo, Efigenia Ramos, asistente de la actriz, aclaró que la familia tenía conocimiento del audio y que fue Alejandra Guzmán quien tomó medidas, despidiendo a la enfermera implicada.
Ramos comentó que, a pesar de los maltratos, Pinal nunca se quejó de su situación. Describió cómo la familia tomó las medidas necesarias, indicando que su papel se limitaba a observar y apoyar las decisiones familiares. La ex asistente también explicó que las enfermeras fueron contratadas a través de una agencia y que los incidentes sucedieron durante la madrugada, a manos de una sola empleada.
Al abordar el motivo del trato que recibió Pinal, Ramos desestimó que el apodo «mondrigas», que la actriz usaba para referirse a sus enfermeras, haya podido desencadenar un maltrato por parte de alguna de ellas, calificándolo como una expresión de camaradería.
Ramos informó que la enfermera que grabó el audio, tras ser despedida, compartió los registros con Sylvia Pasquel, hija de Pinal, quien a su vez informó a Guzmán sobre la situación. Este caso destaca la necesidad de una supervisión más estricta en el cuidado de figuras públicas y plantea interrogantes sobre el trato que reciben en situaciones vulnerables.


